
La defensa de los derechos como obra de misericordia
Mientras miro hacia el futuro, sin saber lo que me depara, estoy aprendiendo a confiar y a aceptar la voluntad de Dios. Rezo para que nosotros, los defensores de los derechos humanos en las Naciones Unidas, podamos seguir creciendo en este ministerio, aprendiendo a promover mejor los derechos humanos y la dignidad. Rezo por mi propia sanación y por la sanación de nuestro mundo dividido,