{"id":1555,"date":"2026-09-15T01:04:41","date_gmt":"2026-09-15T05:04:41","guid":{"rendered":"https:\/\/themastjournal.org\/?post_type=article&#038;p=1555"},"modified":"2026-09-15T08:45:12","modified_gmt":"2026-09-15T12:45:12","slug":"acoger-al-forastero-un-imperativo-moral","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/themastjournal.org\/es\/articles\/acoger-al-forastero-un-imperativo-moral\/","title":{"rendered":"Acoger al forastero: Un imperativo moral"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hay nada extra\u00f1o en un extranjero ni en ser una persona extranjera. Ser una persona extranjera es la experiencia humana de nuestro camino compartido de estar vivos y conscientes de nuestra existencia. Y todo empez\u00f3 despu\u00e9s de la Ca\u00edda, cuando el Se\u00f1or Dios \u00abexpuls\u00f3 al hombre del jard\u00edn de Ed\u00e9n\u00bb (G\u00e9nesis 3,23-24). En el Antiguo Testamento, Dios le dijo a Abram: \u00abTienes que saber que tus descendientes emigrar\u00e1n a una tierra extranjera\u00bb (G\u00e9nesis 15,13), y Dios le orden\u00f3 expresamente a Mois\u00e9s que exhortara a los israelitas: \u00abCuando un extranjero resida contigo en tu tierra, no lo molestar\u00e1s. El ser\u00e1 para ustedes como uno de sus compatriotas y lo amar\u00e1s como a ti mismo, porque ustedes fueron extranjeros en Egipto\u00bb (Lev\u00edtico 19,33-34). Nuestra peregrinaci\u00f3n hacia la salvaci\u00f3n est\u00e1, en efecto, repleta de encuentros, trato y convivencia con extranjeros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La propia humanidad de Jes\u00fas fue un testimonio vivo de lo que significa ser extranjero: naci\u00f3 en un ambiente extra\u00f1o, fue exiliado de ni\u00f1o a un pa\u00eds extranjero y vivi\u00f3 la vida de un inmigrante. Al regresar a su pueblo natal, los suyos lo rechazaron y lo juzgaron diciendo: \u00ab\u00bfAcaso puede salir algo bueno de Nazaret?\u00bb. Y durante tres a\u00f1os pas\u00f3 su vida terrenal cumpliendo su misi\u00f3n divina y mostrando a toda la humanidad \u00abel camino, la verdad y la vida\u00bb para la salvaci\u00f3n eterna. Eligi\u00f3 vivir con extranjeros, los marginados de la sociedad jud\u00eda \u2014los pobres, los cojos, los ciegos, los enfermos, los moribundos y los pecadores\u2014, todos rechazados y evitados por los ricos y poderosos. Eligi\u00f3 a doce hombres, tambi\u00e9n extranjeros, muchos de los cuales se ganaban la vida echando sus redes, para que fueran sus compa\u00f1eros y colaboradores en el ministerio. \u00c9l ense\u00f1aba al pueblo, no en el templo, donde solo se sentaban y recib\u00edan a unos pocos elegidos, sino en los campos abiertos o a la orilla del mar de Galilea, donde todos son iguales y bienvenidos. Y les ense\u00f1aba la verdad eterna: que todos somos iguales ante Dios y ante toda la humanidad, que su encarnaci\u00f3n es el fundamento de esta igualdad espiritual de todas las personas y que todo lo que hagamos a los dem\u00e1s, se lo hacemos a \u00e9l. Jes\u00fas rompi\u00f3 todas las barreras sociales al relacionarse con los marginados sociales de su tiempo, sin importar su g\u00e9nero, moralidad o condici\u00f3n. En el pozo de Jacob, le pidi\u00f3 a la mujer samaritana que le diera de beber agua de su c\u00e1ntaro. En ese momento, dos tradiciones sociales se vinieron abajo. En primer lugar, los jud\u00edos no ten\u00edan trato alguno con los samaritanos y, en segundo lugar, se consideraba que sus mujeres eran moralmente impuras. Jes\u00fas ignor\u00f3 ambas cosas, para gran asombro de la mujer, que respondi\u00f3: \u00ab\u00a1C\u00f3mo! \u00bfT\u00fa, que eres jud\u00edo, me pides de beber a m\u00ed, que soy samaritana?\u00bb. Lo que ocurri\u00f3 despu\u00e9s fue una de las ex\u00e9gesis teol\u00f3gicas m\u00e1s profundas sobre el agua de la vida. El intercambio de preguntas y respuestas fue tan sencillo, tan fluido y tan libre de amenazas que incluso llev\u00f3 a revelar su colorido estilo de vida inmoral y otras cuestiones religiosas, como el lugar de culto y el Mes\u00edas prometido. Y, por \u00faltimo, Jes\u00fas le revel\u00f3 su divinidad: \u00abSoy yo, el que habla contigo\u00bb.&nbsp; \u00a1Qu\u00e9 intimidad! \u00a1Qu\u00e9 acogida! \u00a1Qu\u00e9 redenci\u00f3n! La mujer samaritana se convirti\u00f3 en una fiel seguidora de Jes\u00fas: \u00abVengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que hice\u00bb (Juan 4,&nbsp;29).&nbsp; Creo que Jes\u00fas disfrut\u00f3 verdaderamente y de manera humana el tiempo que pas\u00f3 con la mujer samaritana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas tambi\u00e9n rompi\u00f3 barreras al invitarse a s\u00ed mismo a la casa de Zaqueo. Ahora bien, Zaqueo, un recaudador de impuestos adinerado, conocido por sus formas deshonestas de acumular riquezas, no era bien recibido por la sociedad jud\u00eda. Zaqueo era un extranjero, un hombre despreciado y corrupto, y la sociedad jud\u00eda no consideraba aceptable que alguien fuera su hu\u00e9sped. Pero Jes\u00fas les dijo: \u00abEste hombre tambi\u00e9n es descendiente de Abraham\u00bb (Lucas 19,&nbsp;9-10). Y Zaqueo experiment\u00f3 una transformaci\u00f3n inmediata: \u00abSe\u00f1or, voy a dar la mitad de mis bienes a los pobres, y si he perjudicado a alguien, le dar\u00e9 cuatro veces m\u00e1s\u00bb (Lucas 19,&nbsp;8). \u00a1Qu\u00e9 transformaci\u00f3n tan extraordinaria!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los actos de bondad humana m\u00e1s tiernos y amorosos de Jes\u00fas fue con la joven acusada de adulterio y a punto de ser lapidada hasta morir, como lo prescrib\u00eda la ley de Mois\u00e9s. Se la consideraba extranjera y Jes\u00fas hizo a\u00f1icos aquella antigua ley. Cuando los escribas y los fariseos le preguntaron su opini\u00f3n al respecto, en lugar de responder, Jes\u00fas se arrodill\u00f3, baj\u00f3 la mirada al nivel de la mujer y escribi\u00f3 algo en el suelo. Como nadie le tir\u00f3 ninguna piedra, Jes\u00fas la ayud\u00f3 con delicadeza a levantarse, la mir\u00f3 con ternura a los ojos y le dijo: \u00ab\u201cYo tampoco te condeno\u201d, le dijo Jes\u00fas. \u201cVete, no peques m\u00e1s en adelante\u201d\u00bb (Juan 8,&nbsp;4-11). Un acto sumamente tierno de compasi\u00f3n y perd\u00f3n, no de juicio. \u00bfLa sociedad jud\u00eda comprendi\u00f3 y acept\u00f3 este imperativo moral de acoger al extranjero? \u00bfAl marginado? \u00bfA los pobres? \u00bfA las personas sin hogar? \u00bfA los hambrientos? \u00bfY a los privados de sus derechos? Al parecer, no. Trataron a Jes\u00fas como a un criminal, lo torturaron y lo crucificaron por vivir y amarlos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, el cumplimiento de la promesa de salvaci\u00f3n de Dios para toda la humanidad, inaugur\u00f3 una nueva visi\u00f3n del mundo, inundada por la asombrosa manifestaci\u00f3n de gracia y energ\u00eda de Dios. Fue el nacimiento del cristianismo y la llamada urgente \u00abVayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creaci\u00f3n\u00bb. para recorrer el camino junto a toda la creaci\u00f3n con esperanza, en unidad y en relaci\u00f3n con la vida eterna. Fue el llamado a reclamar nuestra verdadera herencia: lo divino que habita en nosotros. \u00abComprender\u00e1n que yo estoy en mi Padre, y que ustedes est\u00e1n en m\u00ed y yo en ustedes\u00bb (Juan 14,\u00a020). Fue una gran exhortaci\u00f3n a acogernos unos a otros y a ver lo divino en cada rostro humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la sociedad contempor\u00e1nea, plagada por el consumismo de adquirir y gastar, se ha vuelto demasiado polarizada, demasiado individualista y aislada. Estamos olvidando que somos la generaci\u00f3n de la Resurrecci\u00f3n con una misi\u00f3n divina. Los inmigrantes todav\u00eda son conducidos en masa a las prisiones; las personas de diferentes culturas o colores todav\u00eda son oprimidas sistem\u00e1ticamente, consideradas inferiores y victimizadas; y, tristemente, los l\u00edderes de las naciones est\u00e1n decididos a demostrar su poder para controlar, lo que provoca destrucci\u00f3n, desplazamiento y p\u00e9rdida de vidas sagradas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfCu\u00e1l es nuestra misi\u00f3n, nuestro ministerio como personas resucitadas? Definitivamente, no podemos simplemente quedarnos sentados y lamentarnos por nuestros tiempos desesperados. Nuestra fe nos ense\u00f1a que nuestra resurrecci\u00f3n consiste en vivir el Misterio Pascual. El Eclesiast\u00e9s nos recuerda que \u00abHay un momento para todo y un tiempo para cada cosa&#8230; un tiempo para matar y un tiempo para curar, un tiempo para demoler y un tiempo para edificar\u00bb (Eclesiast\u00e9s 3,1-8). San Pablo comprendi\u00f3 esto, aunque tuvo que caer de su posici\u00f3n de poder, resultar herido y quedar ciego para finalmente escuchar la pregunta de Jes\u00fas: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me persigues?\u00bb. Antes de llevar la Buena Noticia a los gentiles, \u00e9l mismo tuvo que ser encarcelado para liberar a otros prisioneros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Claramente, nuestra querida Catalina McAuley comprendi\u00f3 plenamente los signos de su \u00e9poca. Vio y escuch\u00f3 los desesperados gritos de los extranjeros en las calles, de los pobres, de los ni\u00f1os hu\u00e9rfanos y abandonados y de las mujeres maltratadas. Y, como mujer joven y soltera, se comprometi\u00f3 a ayudar a aliviar el sufrimiento y el dolor de quienes lo necesitaban construyendo la casa de Baggot Street y ofreci\u00e9ndoles un lugar de refugio, sustento, sanaci\u00f3n y dignidad. Su pasi\u00f3n por servir a los pobres era su carisma. En su primera profesi\u00f3n como religiosa y fundadora de las Hermanas de la Misericordia, a\u00f1adi\u00f3 el cuarto voto de servicio a los pobres, a los enfermos y a los ignorantes. En diez a\u00f1os, Catalina y su comunidad establecieron diez fundaciones con sus \u00abBaggot Streets\u00bb, que acog\u00edan a los pobres, a la mujer afligida y al extranjero que llamaba a la puerta. Y hoy las Hermanas de la Misericordia y sus \u00abBaggot Street\u00bb se encuentran en todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al vivir en nuestro mundo tecnol\u00f3gico de r\u00e1pido desarrollo, el Papa Le\u00f3n XIV vio los peligros y los desaf\u00edos para la dignidad de la persona humana con el advenimiento de la inteligencia artificial (IA). En su enc\u00edclica <em>Magnifica Humanitas<\/em>, el papa Le\u00f3n afirma con rotundidad que la IA no puede ser un criterio de juicio porque carece de sentimientos, experiencia y valores, y trata a los seres humanos como instrumentos en lugar de como personas llamadas a establecer relaciones. Toda la enc\u00edclica habla de lo sagrado de la persona humana, y el Papa llama \u00abA todos los fieles cat\u00f3licos, a todos los cristianos, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad\u2026 poniendo a Dios en el horizonte de nuestro actuar y al ser humano en el centro de nuestras decisiones. Entonces las piedras desechadas \u2014los pobres, los enfermos, los migrantes, los peque\u00f1os\u2014 se convertir\u00e1n en piedras angulares, y sobre la tierra surgir\u00e1 un hogar com\u00fan s\u00f3lido y hospitalario, donde el amor y la verdad finalmente se encontrar\u00e1n, y la justicia y la paz se besar\u00e1n\u00bb (<em>Magnifica Humanitas<\/em>, 16).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un retiro reciente, Marcie McCann, RSM, nos guio a reflexionar sobre c\u00f3mo encender \u00abchispas\u00bb y avivar las brasas ocultas en nuestro interior, irradiando as\u00ed luz y esperanza unos a otros mientras caminamos hacia la luz eterna prometida. \u00a1Una met\u00e1fora asombrosa! Hay que avivar esas chispas y la forma de hacerlo es prestar atenci\u00f3n a las necesidades de los dem\u00e1s, aceptar y valorar su humanidad y mostrarles cari\u00f1o sin juzgarlos, permiti\u00e9ndoles as\u00ed ser ellos mismos. Y las llamas producen resultados asombrosos: cuidado, sanaci\u00f3n y transformaci\u00f3n: \u00a1eso es lo que realmente importa a la hora de acoger al forastero!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El extranjero siempre estar\u00e1 con nosotros y acoger al extranjero tiene que ver enteramente con las relaciones. La relaci\u00f3n es el latido de nuestra existencia. En el relato de la creaci\u00f3n del G\u00e9nesis, Dios cre\u00f3 todo el cosmos y a la humanidad en relaci\u00f3n mutua y no en aislamiento. Todav\u00eda atesoro las im\u00e1genes de mi infancia de Dios, un Dios humano, sonriente y feliz por cada d\u00eda de la creaci\u00f3n, anunciando que cada uno era \u00abbueno\u00bb. Su sonrisa era tan amplia, extendida por todo su rostro, cuando finalmente cre\u00f3 al primer ser humano. Tan feliz y plenamente satisfecho de que Dios los puso a cargo de toda su creaci\u00f3n. Era un mundo perfecto en el que, como dice el refr\u00e1n, el lobo y el cordero pod\u00edan tumbarse juntos en paz. Hasta que&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, no importa, la relaci\u00f3n es lo que nos hace verdaderamente humanos, y para ser verdaderamente humanos necesitamos estar presentes unos para otros. Somos personas con sentimientos y respondemos a la presencia humana; sentimos el contacto humano, escuchamos la voz humana, vemos las l\u00e1grimas humanas, escuchamos y comprendemos los miedos humanos. Catalina hizo precisamente eso. Ella y sus compa\u00f1eras recorrieron literalmente las calles de Dubl\u00edn, reunieron a los ni\u00f1os pobres y sin hogar, les tomaron de la mano y los llevaron a Baggot Street. Santa Madre Teresa de Calcuta, con su cesta llena de pan, com\u00eda, charlaba, se re\u00eda y lloraba con los m\u00e1s pobres de Calcuta. El Papa Francisco viajaba en el autob\u00fas p\u00fablico con las personas marginadas, y el Papa Le\u00f3n XIV dej\u00f3 su patria acomodada y vivi\u00f3 con las personas econ\u00f3micamente desfavorecidas en Per\u00fa. Su presencia, su contacto y su empat\u00eda est\u00e1n transformando y redimiendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchas de nosotras, Hermanas de la Misericordia, estamos en nuestra vejez y ya no podemos construir literalmente \u00abCalles Baggot\u00bb en los mercados. \u00bfHay otras opciones para quienes no quieren \u00abservir simplemente sent\u00e1ndose y esperando\u00bb, como sugiere el gran poeta John Milton? Personalmente, intento construir mi \u00abCalle Baggot\u00bb en el sagrario sagrado de mi coraz\u00f3n, donde doy la bienvenida a desconocidos, les ofrezco una taza de t\u00e9, les cuento historias repetidas de nuestro pasado y nos re\u00edmos de ellas, o simplemente nos tomamos de las manos y rezamos juntas.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"438\" height=\"438\" src=\"https:\/\/themastjournal.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/favicon.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17\" style=\"width:70px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/themastjournal.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/favicon.png 438w, https:\/\/themastjournal.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/favicon-300x300.png 300w, https:\/\/themastjournal.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/favicon-150x150.png 150w\" sizes=\"(max-width: 438px) 100vw, 438px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em>imagen: \u00abCristo y la samaritana en el pozo\u00bb [\u00abChrist and the Samaritan Woman at the Well\u00bb] de Lawrence OP, <\/em><a href=\"https:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/2.0\/deed.en\">CC BY-NC-ND 2.0<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-article pdfprnt-bottom-right\"><a href=\"https:\/\/themastjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article\/1555?print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\" ><span class=\"pdfprnt-button-title pdfprnt-button-pdf-title\">Print or Save as PDF<\/span><\/a><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pero, no importa, la relaci\u00f3n es lo que nos hace verdaderamente humanos, y para ser verdaderamente humanos necesitamos estar presentes unos para otros. 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