{"id":1416,"date":"2026-05-15T08:55:37","date_gmt":"2026-05-15T12:55:37","guid":{"rendered":"https:\/\/themastjournal.org\/?post_type=article&#038;p=1416"},"modified":"2026-05-15T08:55:37","modified_gmt":"2026-05-15T12:55:37","slug":"lamentacion-el-primer-lenguaje-del-corazo","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/themastjournal.org\/es\/articles\/lamentacion-el-primer-lenguaje-del-corazo\/","title":{"rendered":"Lamentaci\u00f3n: El primer lenguaje del coraz\u00f3"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><em>Cuando el dolor se adelanta al pensamiento y muestra resistencia m\u00e1s all\u00e1 del recuerdo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto se toma el primer aliento, antes de&nbsp;pronunciar&nbsp;una sola palabra, ya hay un lamento. Imagina el llanto de un reci\u00e9n nacido que, al sentirse separado del calor del vientre materno, llora desconsoladamente ante el aire fr\u00edo, las luces brillantes, los sonidos y los&nbsp;olores desconocidos. De los labios del beb\u00e9 sale un llanto sin igual: un sonido que nunca volver\u00e1 a repetirse, que&nbsp;nunca volver\u00e1 a sentirse de la misma manera.&nbsp; Una amiga describe este llanto de lamento como visceral, casi animal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En&nbsp;<em>The Body&nbsp;Keeps&nbsp;Score [El cuerpo lleva la cuenta],<\/em>&nbsp;Bessel van&nbsp;der&nbsp;Kolk habla del \u00absignificado preverbal\u00bb. Se\u00f1ala: \u00abNuestro mundo sensorial empieza a tomar forma incluso antes de que nazcamos. En el \u00fatero sentimos el l\u00edquido amni\u00f3tico rozando nuestra piel. O\u00edmos los d\u00e9biles sonidos de la sangre corriendo y del tracto digestivo en acci\u00f3n, y nos balanceamos al ritmo de los movimientos de nuestra madre. Desde que nacemos, las sensaciones f\u00edsicas definen nuestra relaci\u00f3n con nosotros mismos y con lo que nos rodea&#8230; una cacofon\u00eda de sonidos e im\u00e1genes incomprensibles nos abruma el sistema nervioso. Estos acontecimientos nos est\u00e1n moldeando, aunque no los recordemos\u00bb.<sup>1<\/sup>&nbsp;Esta cita resulta \u00fatil a la hora de analizar el lamento, ya que nos ayuda a entenderlo como un precursor del lenguaje tal y como lo conocemos y, sin embargo, tambi\u00e9n como un lenguaje en s\u00ed mismo. El lamento suele preceder a las palabras y transmite lo que, por s\u00ed solas, no puedes&nbsp;expresar. El lamento a menudo precede y comunica lo que las palabras por s\u00ed solas no pueden. Intenta imaginar el peor dolor que hayas sentido jam\u00e1s \u2014f\u00edsico o emocional\u2014 e imagina intentar explic\u00e1rselo a otra persona. Intenta imaginar el peor dolor que hayas sentido,&nbsp;ya sea f\u00edsico o emocional, e imagina intentar&nbsp;explic\u00e1rselo a otra persona. Lo que las palabras no logran explicar, el lamento lo transmite con claridad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La profesora de ingl\u00e9s Elaine Scarry lleva esta idea un paso m\u00e1s all\u00e1 al sugerir que el dolor profundo no solo precede al lenguaje, sino que lo desmantela activamente, devolvi\u00e9ndonos a los gritos y sonidos que se asemejan a un lamento. Ella dice que, sea lo que sea lo que el dolor consiga, lo consigue en parte gracias a su \u00abincompartibilidad\u00bb.&nbsp; Para reforzar su argumento, Scarry cita a Virginia Woolf: \u00abEl ingl\u00e9s, que es capaz de expresar los pensamientos de Hamlet y&nbsp;la tragedia de&nbsp;Lear,&nbsp;no tiene palabras para describir un escalofr\u00edo o un dolor de cabeza&#8230; La m\u00e1s inocente de las colegialas, cuando se enamora, tiene a Shakespeare o a Keats para expresar lo que siente, pero basta con que alguien que sufre intente describirle a un m\u00e9dico un dolor de cabeza para que el lenguaje se quede en blanco al instante\u2026 el dolor f\u00edsico no solo se resiste al lenguaje, sino que lo destruye activamente, provocando un retorno inmediato a un estado anterior al lenguaje, al sonido y al llanto que emite el ser humano antes de aprender a hablar\u00bb.<sup>2<\/sup>&nbsp;Al igual que van&nbsp;der&nbsp;Kolk, Woolf nos recuerda una comprensi\u00f3n clara del lamento que implica duelo, llanto y, a menudo, una profunda tristeza.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al realizar el intercambio de esta visi\u00f3n del lamento \u2014como algo que precede al lenguaje y, a veces, lo desborda\u2014, me veo incapaz de seguir escribiendo sin reconocer de d\u00f3nde proviene mi propio conocimiento. Estas ideas se han forjado a partir de mi propia trayectoria y mis ministerios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Mi escritura en este momento est\u00e1 marcada por mi trabajo como terapeuta especializada en el duelo y traumas y como Hermana de la Misericordia. Compart\u00ed con alguien que este texto me resulta muy cargado de significado personal. Segu\u00ed compartiendo que, aunque el trauma y el duelo no ser\u00edan la primera opci\u00f3n de todo el mundo a la hora de trabajar, y el lamento tampoco es un tema que todo el mundo elegir\u00eda, me pregunto si lo son para m\u00ed porque gran parte de mi historia est\u00e1 marcada por el duelo, el trauma y el lamento. Me siento privilegiada&nbsp;de poder acompa\u00f1ar a otras personas en sus propias historias durante un recorrido,&nbsp;cuando puedo decirles: \u00abNo importa el c\u00f3mo ni el porqu\u00e9, \u00a1pero te entiendo!\u00bb.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace poco, la Reverenda Cameron Trimble escribi\u00f3 una meditaci\u00f3n, y solo el t\u00edtulo resume todo esto de manera hermosa. Su meditaci\u00f3n se titula \u00abCuando el lamento es el \u00fanico lenguaje sincero\u00bb. En efecto, el lamento trata sobre la honestidad y el lenguaje, con o sin palabras. Las&nbsp;reflexiones sobre la honestidad y el lenguaje me llevaron a preguntarle a una amiga qu\u00e9 opinaba sobre el lamento. Comenz\u00f3 compartiendo que su salmo de lamento es el Salmo 124 reescrito por Nan Merrill. Dice en parte:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">\u00abSi no fuera por Ti,&nbsp;oh&nbsp;Amado,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">T\u00fa que haces nuevas todas las cosas, el miedo <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">y el caos reinar\u00edan en cada coraz\u00f3n;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">en Ti confiar\u00e9 para siempre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">Cuando la duda amenaza con abrumarme y separarme,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">Cuando la ira me ciega,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">entonces T\u00fa, oh Misericordioso,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">est\u00e1s siempre dispuesto a despertar lo santo,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">lo sagrado dentro de m\u00ed;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">entonces, que tus corrientes vivas de gracia me envuelvan\u00bb.<sup>3<\/sup>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Estas palabras de Merrill me ayudan a&nbsp;percibir&nbsp;la pausa gutural del lamento! Esa pausa que me invita a sentir lo que no se puede expresar con palabras. Mi amiga sigue diciendo: \u00ab\u00a1Lamento tanto en estos d\u00edas, pues los valores de esta administraci\u00f3n van en contra de todo en lo que creo! Lamento la p\u00e9rdida de la civilidad, la empat\u00eda, la amabilidad y la compasi\u00f3n. Siento repulsi\u00f3n por la masculinidad y el abuso de poder que se exhiben a diario. Y ahora me da miedo que conquisten pa\u00edses y saqueen los recursos de nuestro planeta. Lamentarme para confiar m\u00e1s profundamente en que el mal no prevalecer\u00e1 ha sido un desaf\u00edo para mi fe y mi convicci\u00f3n de que el bien acabar\u00e1 imponi\u00e9ndose\u00bb.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una secci\u00f3n de las Constituciones de las Hermanas de la Misericordia que siempre me ha ayudado a impulsarme en mi vocaci\u00f3n como una y en mi ministerio como&nbsp;Consejera&nbsp;de Salud Mental. Dice: \u00abLa misericordia se fija simplemente en las necesidades del otro. Eleva, sostiene y da sin medida\u00bb.<sup>4<\/sup>&nbsp;Esto responde con tanta claridad a las necesidades de nuestro mundo sufriente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2960134212dfe01c1baaab4748c32c63 wp-block-paragraph\" style=\"color:#003989\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 lamentar?<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si el lamento es el \u00fanico lenguaje sincero en momentos de profundo sufrimiento, entonces la pregunta es: \u00bfqu\u00e9 pasa cuando el lamento es silenciado, ignorado o r\u00e1pidamente pasado por alto? A veces he aprendido por las malas que el lamento no ser\u00e1 ignorado.&nbsp;Nos llama una y otra vez hasta que se vuelve lo suficientemente real como para poder ponerle nombre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este escrito, soy muy consciente de lo tremendamente pesados que se sienten estos d\u00edas: a nivel personal, colectivo y lit\u00fargico (escribo este art\u00edculo justo cuando entramos en el Tiempo de Cuaresma).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Personalmente, estoy sintiendo el \u00ablamento del envejecimiento\u00bb, tanto el m\u00edo como el de las dem\u00e1s. Hace unas semanas recib\u00ed una llamada en la que me dijeron que era momento de empezar a solicitar Medicare. Recuerdo la emoci\u00f3n que sent\u00ed al colgar esa llamada y las preguntas de \u00bfc\u00f3mo llegu\u00e9 hasta aqu\u00ed? \u00bfY qu\u00e9 significa esto? Nunca pens\u00e9 que la realidad de \u00abcasi 65\u00bb me afectar\u00eda tanto como lo ha hecho. \u00a1El lamento me impuls\u00f3 a ponerle nombre! Tuve que reconocer mi propio miedo a envejecer, preguntarme qu\u00e9 hab\u00eda hecho con mi vida y qu\u00e9 quer\u00eda hacer todav\u00eda. Me permit\u00ed lamentar que mi padre muriera a los 44 a\u00f1os y mi madre a los 75. Una edad ya la hab\u00eda superado y la otra ya no parec\u00eda tan lejana. Luch\u00e9 con la necesidad de tener m\u00e1s de 10 a\u00f1os&nbsp;m\u00e1s&nbsp;y saber que nada est\u00e1 garantizado. Ha pasado una semana desde esa llamada y&nbsp;todav\u00eda hay una parte de m\u00ed que lleva esa emoci\u00f3n en el pecho. Como el lamento, puede ser dif\u00edcil explic\u00e1rselo a otras personas. Adem\u00e1s, como el lamento, me llama a confiar y a esperar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este lamento por el envejecimiento tambi\u00e9n me llama a mirar el hecho de ser miembro de una comunidad que envejece y lo que eso significa. \u00bfC\u00f3mo estoy personalmente llamada a orar por y apoyar a quienes se han incorporado m\u00e1s recientemente? Esa \u00abpausa gutural\u00bb a la que me refer\u00eda antes, al ver c\u00f3mo envejecen mis amigos de la comunidad y c\u00f3mo eso hace que nuestra amistad pase de ser algo mutuo a convertirse en una relaci\u00f3n de cuidados, y lo pesado que&nbsp;a veces puede llegar a resultar.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como todas&nbsp;estamos muy&nbsp;conscientes, el envejecimiento, por su propia naturaleza, conlleva una lenta acumulaci\u00f3n de p\u00e9rdidas. Perdemos las esperanzas y los sue\u00f1os de nuestra juventud, perdemos tiempo, identidad, independencia, quiz\u00e1 nuestra salud y mucho m\u00e1s. Estas p\u00e9rdidas se producen poco a poco (\u00aben su mayor\u00eda\u00bb) y, a veces, parecen tan insignificantes que ni siquiera vale la pena mencionarlas. Sin embargo, hay algo en el lamento que los convierte en p\u00e9rdidas reales: permite aceptar el envejecimiento en lugar de negarlo. Como comunidad religiosa, nos hacemos preguntas sobre la direcci\u00f3n, el apoyo, d\u00f3nde ponemos nuestro enfoque, cu\u00e1les son nuestras prioridades. Son cuestiones relacionadas con el envejecimiento. Una amiga m\u00eda se ha mudado hace poco y, durante la mudanza, se ha dado cuenta de c\u00f3mo va pasando el tiempo al tener que trasladar todas las cosas que hab\u00eda acumulado a lo largo de tantos a\u00f1os. Reconoci\u00f3 lo dif\u00edcil que le resultaba subir y bajar las escaleras y adaptarse al nuevo entorno. Y al final, se me notaba la frustraci\u00f3n cuando dijo: \u00abYa est\u00e1, lo voy a decir: \u00a1lamento haberme mudado!\u00bb. Entre su frustraci\u00f3n, tambi\u00e9n percib\u00ed un suspiro de alivio: \u00ab\u00a1Ya lo he aceptado y ahora puedo seguir adelante!\u00bb.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El envejecimiento requiere lamento. Me recuerda a esa canci\u00f3n de&nbsp;<em>Mamma&nbsp;Mia<\/em>&nbsp;que se&nbsp;titula, muy acertadamente, \u00abSe me escapa de las manos\u00bb. La vejez, al igual que la juventud, se nos escapa de las manos. Si no lo reconocemos, corremos el riesgo de perdernos la belleza y la alegr\u00eda que pueden venir con ello. Habl\u00e9 del \u00abllanto gutural\u00bb del reci\u00e9n nacido: no es un llanto triste, es un signo de esperanza. Esto puede decirse de los signos del envejecimiento. S\u00ed, estamos llamados a lamentar partes de ello, pero tambi\u00e9n hay un regalo que viene con ello. Una no es mutuamente excluyente de la otra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Colectivamente, vivimos todos en un mundo herido.&nbsp; M\u00e1s all\u00e1 de las diferencias pol\u00edticas y religiosas, muchos&nbsp;sienten&nbsp;que la situaci\u00f3n es muy inestable.&nbsp; Hay una cita de J. R. R. Tolkien que me recuerda a esta \u00e9poca: \u00abEl mundo est\u00e1, sin duda, lleno de peligros, y en \u00e9l hay muchos rincones oscuros; pero a\u00fan hay mucho que es justo, y aunque en todas las tierras el amor se mezcla ahora con el dolor, quiz\u00e1 sea por eso por lo que crece a\u00fan m\u00e1s\u00bb.<sup>5<\/sup>&nbsp;Desde los primeros tiempos de nuestro pa\u00eds, siempre se ha entendido que, para que todos juntos podamos salir adelante, tenemos que comprometernos los unos con los otros; un ideal de ser una persona compasiva, empat\u00eda, comprensi\u00f3n y perd\u00f3n, para ver el sufrimiento de los dem\u00e1s como si fuera el nuestro. Como dice la \u00faltima l\u00ednea de la Declaraci\u00f3n de Independencia: \u00abNos comprometemos mutuamente a entregar nuestras vidas, nuestras fortunas y nuestro sagrado honor\u00bb.&nbsp; Esto es lo que nos ha sostenido como naci\u00f3n junto con la lucha, el sacrificio y la asistencia al otro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde el punto de vista lit\u00fargico, nos acercamos al Tiempo de Cuaresma, en el que escuchamos el grito de Jes\u00fas al Padre, \u00abAparta de m\u00ed este c\u00e1liz\u00bb y, \u00abTodo est\u00e1 cumplido\u00bb. La tradici\u00f3n cat\u00f3lica nos da permiso para sentarnos en el lamento, para sentarnos en el sentido de la ceniza y el desierto, un tiempo de espera. \u00a1Es un tiempo que nos lleva al sepulcro! Al igual que el esp\u00edritu del lamento, que nos invita a hacer una pausa, respirar y volver, el Tiempo de Cuaresma nos&nbsp;invita a sumergirnos en un tiempo de abandono, en la oscuridad del sepulcro, en la piedra removida y, finalmente, \u00a1en la resurrecci\u00f3n! No estamos llamados a ser un pueblo que vive en el lamento, sino un pueblo que lo vive.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-b661c5e243fbe8ed65e02999ac1439e7 wp-block-paragraph\" style=\"color:#003989\"><strong>Si no hubiera lamento<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si el lamento est\u00e1 presente en nuestras historias personales, en nuestra vida colectiva y en nuestras tradiciones religiosas, entonces la pregunta sigue siendo: \u00bfQu\u00e9 pasa cuando se niega o se silencia el lamento, cuando no es bienvenido? En este momento, no se me ocurre mejor oraci\u00f3n que la que se conoce como la \u00abOraci\u00f3n de la serenidad\u00bb, de Reinhold Niebuhr:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">\u00abDios, conc\u00e9deme serenidad para aceptar&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">las cosas que no puedo cambiar,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">valor para cambiar las cosas que puedo,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">y sabidur\u00eda para reconocer la diferencia\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aceptar el dolor puede parecer una de las cosas m\u00e1s dif\u00edciles a las que nos vemos llamados. Negarlo ser\u00eda mucho m\u00e1s f\u00e1cil, pero \u00bfa qu\u00e9 precio? Todos hemos o\u00eddo la frase: \u00abLa \u00fanica salida es seguir adelante\u00bb. Rara vez podemos elegir lo que nos toca vivir, pero, como dice la \u00abOraci\u00f3n de la serenidad\u00bb, podemos pedir&nbsp;que aceptemos lo que no podemos cambiar y que cambien&nbsp;lo que s\u00ed podemos. Aceptar lo que no elegimos significa hacer las paces con ello. Eso no significa que haya que resignarse. No significa ignorarlo; significa hacer las paces con ello. Esta paz nos llama a una especie de transformaci\u00f3n. Puede que no sea algo que hayamos elegido para nosotros mismos ni algo que elegir\u00edamos para otra persona, pero cuando parece que no hay otra salida,&nbsp;quiz\u00e1 podamos encontrar paz al saber que otros han pasado por lo mismo antes que nosotros y han encontrado un sentido al sufrimiento. Esta paz ofrece una v\u00eda para avanzar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El diccionario define lamento como: \u00abllorar en voz alta; expresar pena, duelo o, a menudo, arrepentimiento de manera demostrativa, lamentarlo profundamente\u00bb. Cuando se ignora el lamento, tambi\u00e9n se ignora nuestro dolor. Si te pareces en algo a m\u00ed, tiendes a ignorar el sufrimiento todo lo posible. Nadie elige a\u00f1adir sufrimiento innecesario a su vida. Y, sin embargo, la vida est\u00e1 hecha de sufrimiento. Sufrimos la p\u00e9rdida de la vida, el deterioro de nuestros cuerpos, el fracaso, la imperfecci\u00f3n, la ruptura de las relaciones, lo quebrantado de los sue\u00f1os, y la lista contin\u00faa. Elegir no sentir ni experimentar este sufrimiento es elegir no vivir en el mundo real. \u00bfC\u00f3mo es ese viejo dicho? \u00bfTiene m\u00e1s sentido quedarse estancado en la vida para no arriesgarse a sufrir el dolor del fracaso? \u00a1Espero que no! Por desgracia, negar el dolor que sentimos no lo alivia realmente; Solo lo empuja para que regrese en otro momento. Si negamos el sentimiento de p\u00e9rdida, negamos la experiencia de amar a otra persona tanto que duele perderla. En otras palabras, si me niego a aceptar la vida con su sufrimiento, \u00bfpuedo de verdad sentir su alegr\u00eda?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5830bee18bfdf59860164e0f4bde35a4 wp-block-paragraph\" style=\"color:#003989\"><strong>El trabajo del lamento<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El lamento dice la verdad. El lamento permite que tenga lugar una danza entre el dolor profundo y la esperanza. Les permite coexistir, lado a lado. Es una fidelidad honesta y cruda que a veces puede ponernos de rodillas. Reconoce nuestro quebranto y habla de nuestra bondad al mismo tiempo. \u00a1Es real! As\u00ed es como realmente somos ante Dios y los dem\u00e1s. Las partes m\u00e1s verdaderas del lamento son buenas y correctas y deber\u00edan poder sentirse libremente, sin reservas, ayud\u00e1ndonos a reconstruir sentido a partir del sufrimiento. Como terapeuta, mi trabajo es tratar de ayudar a darle sentido al sufrimiento. No para excusar el sufrimiento, sino para ayudar a otros&nbsp;a encontrar sentido y crecimiento dentro de \u00e9l. \u00bfHacia d\u00f3nde puedes crecer desde aqu\u00ed? \u00bfC\u00f3mo puedes elegir no convertirte en v\u00edctima de tu dolor, sino crecer a pesar de \u00e9l?&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El lamento crea conexi\u00f3n. Cuando puedo estar al lado de alguien que sufre, puede que no pueda quitarle el dolor, pero s\u00ed puedo asegurarle que su dolor ha sido escuchado. A menudo describo mi trabajo como el de un farolero: alguien que lleva la linterna por otra persona. Aunque no puedo acabar con la oscuridad, s\u00ed que puedo iluminar el camino que tenemos por delante. La conexi\u00f3n tanto en la comunidad como en el trabajo terap\u00e9utico consiste en aligerar la carga. \u00bfC\u00f3mo puedo reconocer tu sufrimiento, escuchar tu historia, apoyarte en \u00e9l y luego caminar contigo por esto hasta el otro lado? En este sentido, el lamento crea comunidad, al romper el aislamiento que se siente al sufrir y al realizar un intercambio de empat\u00eda y comprensi\u00f3n. Implica decirle a otra persona \u00abTe escucho. Te veo\u00bb, sin intentar arreglar el dolor.&nbsp;Una vez m\u00e1s, este tipo de lamento abre camino tanto para la tristeza como para la esperanza.&nbsp;Me permite estar en solidaridad con otra persona. Mi trabajo como \u00abdoula&nbsp;de la muerte\u00bb me permite acompa\u00f1ar a otra persona en su camino hacia el final.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El lamento brinda una vulnerabilidad compartida ante el dolor y el sufrimiento. Rompe el aislamiento que siente una persona y clama por una conexi\u00f3n. Nuestra misi\u00f3n es llorar con los que lloran, pedir perd\u00f3n e intentar comprender lo que siente el otro, y ser testigos de su dolor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El lamento abre la puerta a la esperanza.&nbsp; En palabras de Amanda Benckhuysen: \u00abEl lamento nos lleva a una acci\u00f3n renovada, al empoderamiento y a la esperanza. El lamento no solo nos une en solidaridad con el compromiso de Dios de redimir y restaurar su mundo ca\u00eddo, sino que es un acto de esperanza\u00bb.<sup>6<\/sup>&nbsp;El lamento nos une en solidaridad y une nuestros corazones al compromiso de Dios de redimir este mundo que sufre. El lamento da por hecho que hay alguien&nbsp;que escucha.&nbsp;Con esperanza, la vida cruza ese abismo entre lo que es y lo que deber\u00eda ser, y en eso nos apoyamos mutuamente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"148\" height=\"321\" src=\"https:\/\/themastjournal.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Picture8-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1370\" style=\"width:174px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/themastjournal.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Picture8-1.png 148w, https:\/\/themastjournal.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Picture8-1-138x300.png 138w\" sizes=\"(max-width: 148px) 100vw, 148px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-922f9860db6a3e187f12f3f677f4f4d4 wp-block-paragraph\" style=\"color:#003989\"><strong>Mi b\u00fasqueda personal del lamento<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de casi cuarenta a\u00f1os como Hermana de la Misericordia, me doy cuenta de que mi comprensi\u00f3n del lamento no proviene solo de la teor\u00eda, sino de la lenta evoluci\u00f3n de mi propia vida y vocaci\u00f3n. Las preguntas, las p\u00e9rdidas, las esperanzas y las incertidumbres que han marcado mi camino han dotado al lamento de un lenguaje propio, uno que ha acompa\u00f1ado tanto mi ministerio y mi fe como mi vida en comunidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recuerdo que eleg\u00ed el canto de cierre para mi ceremonia de ingreso en las Hermanas de la Misericordia: \u00ab\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda dejar de cantar?\u00bb.&nbsp;En una de las versiones adaptadas, hay una l\u00ednea que me ha acompa\u00f1ado a lo largo de los a\u00f1os:&nbsp;\u00abm\u00e1s all\u00e1 del lamento de la Tierra\u00bb.<sup>7<\/sup>&nbsp;Lo que sent\u00ed entonces, y a lo que sigo volviendo ahora, fue una esperanza&nbsp;tranquila,&nbsp;pero con resistencia que convive con el dolor y la incertidumbre del mundo, de la Iglesia y de mi propia vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mirar atr\u00e1s, ese momento marc\u00f3 el comienzo de mi&nbsp;m\u00e1s profunda curiosidad&nbsp;por el lamento. Plante\u00f3 una pregunta que sigue configurando mi fe:&nbsp;<em>\u00bfQu\u00e9 lugar ocupa el lamento en la vida del pueblo de Dios?<\/em>&nbsp;Es una pregunta que nos lleva, de forma natural e inevitable, a las Escrituras, porque el lenguaje del lamento no empez\u00f3 con nosotros. Siempre ha formado parte de la historia de Dios con su pueblo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-faed7c34e5d24ff6dd0610708d393015 wp-block-paragraph\" style=\"color:#003989\"><strong>La Escritura y el lamento<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLamento: El primer lenguaje que aprende el coraz\u00f3n y el \u00faltimo que olvida\u00bb. Esta interpretaci\u00f3n se hace eco del esp\u00edritu del Libro de las Lamentaciones, que tradicionalmente se&nbsp;atribuye al profeta Jerem\u00edas. El Libro de las Lamentaciones, que trata sobre el profundo dolor, la pena y el sufrimiento, se escribi\u00f3 tras la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 586 a. C. Conmovido por tanta destrucci\u00f3n, a Jerem\u00edas se le conoce como \u00abel profeta llor\u00f3n\u00bb. Esto se debe a su deseo de tener una \u00abfuente de l\u00e1grimas\u00bb con la que llorar la p\u00e9rdida de su pueblo.&nbsp; \u00ab\u00a1Ah, si tuviera en el desierto un albergue de caminantes! Yo abandonar\u00eda a mi pueblo y me ir\u00eda lejos de ellos\u00bb (Jerem\u00edas 9,\u202f1-2).<sup>8<\/sup> Jerem\u00edas sigue lamentando la p\u00e9rdida de los pastos de monta\u00f1a y les dice a las mujeres que lloran que escuchen la palabra de Dios, hablando de un \u00abd\u00eda negro\u00bb y de sentirse irremediablemente heridas.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los libros de Jerem\u00edas y Lamentaciones podemos ver el profundo sufrimiento de este siervo fiel. En todas las pruebas que vivi\u00f3, Jerem\u00edas clam\u00f3 con angustia y cuestion\u00f3 el porqu\u00e9 de aquello a lo que fue llamado, pero su lamento permaneci\u00f3 arraigado en su confianza en Dios. Su lamento no lo llev\u00f3 a apartarse de Dios, sino a volverse hacia \u00e9l.&nbsp; En&nbsp;estos&nbsp;tiempos de lamento, \u00bfes esto algo en lo que tambi\u00e9n podemos seguir confiando, en lo que podemos creer? Jerem\u00edas recibi\u00f3 su vocaci\u00f3n a una edad temprana, y sus ministerios estuvieron marcados por la deslealtad y el rechazo precisamente de aquellos a quienes intentaba alcanzar. Fue golpeado y ridiculizado, pero permaneci\u00f3 fiel a su Dios.&nbsp;La palabra&nbsp;\u00abjeremiada\u00bb significa \u00ablamentaci\u00f3n,&nbsp;muestra exagerada de dolor\u00bb.<sup>9<\/sup>&nbsp;La misericordia de Dios hacia Jerem\u00edas, cuando lo dejaron en un pozo vac\u00edo para que muriera,&nbsp;demuestra claramente que el lamento y la fidelidad pueden coexistir. Jerem\u00edas lleva el peso del dolor y, aun as\u00ed, habla del amor de Dios, \u00abSe renueva cada ma\u00f1ana. \u00a1grande es tu fidelidad!\u00bb (Lamentaciones 3,\u202f23). Jerem\u00edas permaneci\u00f3 en relaci\u00f3n con su Dios.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien Jerem\u00edas usa una voz personal de lamento, los Salmos muestran una voz comunitaria,&nbsp;tejida&nbsp;en la vida de oraci\u00f3n del pueblo de Dios. Aproximadamente un tercio de los salmos son de&nbsp;lamento y expresan ira, tristeza, resentimiento y culpa; Por lo general, pasan de la s\u00faplica a la alabanza. El lamento, dicho con honestidad, conduce a la esperanza. Los Salmos nos ayudan a articular esas emociones. \u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo me tendr\u00e1s olvidado, Se\u00f1or? \u00bfEternamente?\u00bb (Salmo 13,\u202f1), nos permite expresar la frustraci\u00f3n de sentirnos olvidados por Dios, suplicando saber cu\u00e1nto tiempo m\u00e1s tendr\u00e9 que esperar.&nbsp; El Salmo 16 comparte la esperanza que nace de hacer estas preguntas, \u201cPor eso se alegra mi coraz\u00f3n, se regocija mi alma, y mi cuerpo descansa seguro\u201d (Sal 16,9). Cuando puedo expresar mi incomodidad, tambi\u00e9n me siento impulsado a expresar mi alivio. El lamento admite&nbsp;tanto la posibilidad del cambio como la&nbsp;de la transformaci\u00f3n. En el Salmo 18, el lamento cierra el c\u00edrculo cuando leemos: \u00abEl Se\u00f1or fue mi apoyo: me sac\u00f3 a un lugar espacioso, me libr\u00f3, porque me ama\u00bb (Salmo 18,\u202f20). Los Salmos y la Escritura en general nos dan permiso para hablarle&nbsp;a Dios con honestidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abJes\u00fas llor\u00f3\u00bb (Juan 11,\u202f35), el vers\u00edculo m\u00e1s corto de la&nbsp;Biblia,&nbsp;muestra a Jes\u00fas lament\u00e1ndose&nbsp;y expresando un dolor tan profundo que no puede describirse&nbsp;con palabras. En Mateo 9,\u202f36 leemos algo parecido: \u00abAl ver a la multitud, tuvo compasi\u00f3n\u00bb y en Mateo 27,\u202f46, cuando Jes\u00fas clama \u00ab<em>Eli, Eli, lama&nbsp;sabachthani?<\/em>\u00bb pregunt\u00e1ndose por qu\u00e9 lo han abandonado.&nbsp; En la Escritura, como en la vida, el llamado ha sido a nombrar el dolor y volvernos hacia la luz.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-526be5dd556c3b178d4542941a75b707 wp-block-paragraph\" style=\"color:#003989\"><strong>La invitaci\u00f3n<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y as\u00ed, quiz\u00e1 la invitaci\u00f3n del lamento no sea simplemente nombrar nuestro dolor, sino habitarlo&nbsp;durante&nbsp;el tiempo suficiente para que la luz nos encuentre all\u00ed. El lamento puede comenzar sin palabras, pero halla su voz en la honestidad, la conexi\u00f3n, la fe y la esperanza.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El lamento forma parte del tejido de nuestras vidas: en las Escrituras, en nuestras historias y en los momentos de tranquilidad que vivimos cada d\u00eda. Para terminar, te ofrezco este regalo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3cfe6b414e393b5576268cf4bd1a84e2 wp-block-paragraph\" style=\"color:#003989\"><strong>El don de las l\u00e1grimas<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLlena mi coraz\u00f3n de amor para que cada l\u00e1grima se convierta en una estrella\u00bb.<sup>10<\/sup>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada l\u00e1grima es una estrella&#8230; el cielo nocturno brillar\u00e1 m\u00e1s que nunca.&nbsp; Quiz\u00e1 cada l\u00e1grima se vuelva parte de una luz mayor \u2013 vista, sostenida y transformada de maneras que quiz\u00e1 nunca comprendamos del todo. Imagina, si puedes, por un momento, las \u00faltimas veces que lloraste. Ahora que las tienes en la memoria, convi\u00e9rtelas en bendiciones. Dale las gracias al Dios, seg\u00fan tu entendimiento,&nbsp;por estas l\u00e1grimas. De verdad creo que las cosas y las personas por las que he llorado, por mucho que dolieran, fueron de las mayores bendiciones de mis d\u00edas. Fueron las cosas que m\u00e1s me han exigido y las que m\u00e1s me han ayudado a crecer. No, no se sinti\u00f3 as\u00ed en el momento, lleva tiempo. T\u00f3mate tu tiempo para sentir la tristeza y el dolor antes de dejarlo atr\u00e1s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si esta noche ves una estrella en el cielo, t\u00f3mala como una \u00abbendici\u00f3n silenciosa\u00bb. Que esto te recuerde que las l\u00e1grimas que has derramado no eran se\u00f1ales de debilidad, sino de amor: la prueba de un coraz\u00f3n dispuesto a sentir profundamente y a mantenerse abierto en un mundo que a menudo hace da\u00f1o. El llanto que inicia nuestra vida no es el sonido de la desesperaci\u00f3n, sino de la esperanza, un impulso hacia la conexi\u00f3n, hacia el consuelo, hacia la vida misma. As\u00ed es con el lamento. Cuando permitimos que nuestro dolor sea nombrado y sostenido, no nos disminuye. Se vuelve luz. Y en esa luz, m\u00e1s all\u00e1 de la lamentaci\u00f3n de la tierra, la esperanza sigue brillando.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Notas:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Bessel van&nbsp;der&nbsp;Kolk, <em>The&nbsp;Body&nbsp;Keeps&nbsp;the&nbsp;Score: Brain,&nbsp;Mind, and Body in&nbsp;the&nbsp;Healing&nbsp;of&nbsp;Trauma [El cuerpo lleva la cuenta: el cerebro, la mente y el cuerpo en la sanaci\u00f3n del trauma]<\/em>&nbsp;(Nueva York:&nbsp;Viking, 2014), p. 95.<\/li>\n\n\n\n<li>Elaine Scarry,&nbsp;<em>The Body in Pain: The Making and Unmaking of the World [El cuerpo en dolor: la construcci\u00f3n y la desintegraci\u00f3n del&nbsp;mundo]<\/em>(Nueva York: Oxford University Press, 1985), 3.<\/li>\n\n\n\n<li>Nan C.&nbsp;Merrill, <em>Psalms&nbsp;for Praying: An Invitation to Wholeness [Salmos para orar: una invitaci\u00f3n a la plenitud]<\/em>&nbsp;(Continuum International Publishing Group, 2007).<\/li>\n\n\n\n<li>Hermanas de la Misericordia,&nbsp;<em>\u00ab<a href=\"https:\/\/sistersofmercy.ie\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Constitutions-And-Statutes-09.02.24.pdf\">Constituciones y estatutos<\/a>\u00bb<\/em>&nbsp;(2024).<\/li>\n\n\n\n<li>J.R.R. Tolkien,&nbsp;<em>The Fellowship of the Ring [La Comunidad del Anillo]<\/em>&nbsp;(Londres: HarperCollins, 1991), 150.<\/li>\n\n\n\n<li>Amanda Benckhuysen,&nbsp;\u00abLament as Protest and Hope\u00bb [\u00abEl lamento como protesta y esperanza\u00bb],&nbsp;<em>Reformed Journal<\/em>,&nbsp;17 de agosto de 2025,&nbsp;<a href=\"https:\/\/reformedjournal.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/reformedjournal.com\/<\/a>.<\/li>\n\n\n\n<li>Robert Lowry, \u00ab<em>How Can I keep From&nbsp;Singing?\u00bb&nbsp;[\u00ab\u00bfC\u00f3mo voy a dejar de cantar?\u00bb]<\/em>&nbsp;(1868);&nbsp;frase extra\u00edda de una versi\u00f3n adaptada moderna que se usa habitualmente en los arreglos contempor\u00e1neos de himnos y coros.<\/li>\n\n\n\n<li>A menos que se indique lo contrario, todas las citas b\u00edblicas proceden de&nbsp;<em>El libro del pueblo de Dios<\/em>,&nbsp;vatican.va.<\/li>\n\n\n\n<li>Diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola&nbsp;\u00abJeremiada\u00bb, consultado el 28 de abril de 2026,&nbsp;<a href=\"https:\/\/dle.rae.es\/jeremiada?m=form\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/dle.rae.es\/jeremiada?m=form<\/a>.<\/li>\n\n\n\n<li>Hazrat Inayat Khan, citado en&nbsp;<em>El arte de ser y de convertirse<\/em>&nbsp;(Boston: Shambhala, 1994).<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"438\" height=\"438\" src=\"https:\/\/themastjournal.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/favicon.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-17\" style=\"width:70px\" srcset=\"https:\/\/themastjournal.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/favicon.png 438w, https:\/\/themastjournal.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/favicon-300x300.png 300w, https:\/\/themastjournal.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/favicon-150x150.png 150w\" sizes=\"(max-width: 438px) 100vw, 438px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><br><em>imagen: Disponible en rawpixel (dominio p\u00fablico).<\/em><\/p>\n<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-article pdfprnt-bottom-right\"><a href=\"https:\/\/themastjournal.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article\/1416?print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\" ><span class=\"pdfprnt-button-title pdfprnt-button-pdf-title\">Print or Save as PDF<\/span><\/a><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El llanto que inicia nuestra vida no es el sonido de la desesperaci\u00f3n, sino de la esperanza, un impulso hacia la conexi\u00f3n, hacia el consuelo, hacia la vida misma. 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